
Nació en Remedios-Cuba, en 1949. Es graduado de doctor en medicina y especialista en Ginecología y Obstetricia, escritor e investigador del floklor de su país. Actualmente vive en los EE.UU. y es guía de la Enseñanza Ray Sol, continuación de la obra Saint Germain-Conny Mendez. Ha publicado los siguientes libros: La Parrandita (1979), La Carpa de las Fiestas (1984), Las Parrandas Remedianas (1988), Serafín Relojín (1992), El Secreto del Arco Iris (1999), Las Aventuras del Kio KI (1999), Peripecia de Doña Ovulo y Don Espermatozoide(2000), El Pirata Barba Trampa(2000), Las Parrandas Remedianas en Cuba y en la Diáspora (2005), El Remedios que llevo dentro (2005), El Mágico Rayo (2005), El Tesorro del Kio Ki (2009).
Email miguelfarto@yahoo.com
Mi Mensaje
La primera noción que llega a mi mente con referencia a Las Parrandas es una escena donde colgado del brazo de mi padre yo estoy en el parque de Remedios. Frente al Bar “La Joven China” hay un monumento simulando una montaña, adornadas por arbustos y en su cima un castillito, del otro lado interponiendose a la sociedad “La Colonia Española” un paredón, o un arco, no sé bien, era grande para mi visión y estaba repleto de luces blancas. Después se hizo de noche, la música trajo los voladores, el cielo se lleno de ruidos y luces y los fuegos artificiales asaltaron la fiesta para hacerla maravillosa. Yo tenía seis años y esa fueron las fiestas del año 55.
Ya después no hubo más Parrandas, ni más voladores, ni más fuegos artificiales. Los voladores fueron sustituidos por disparos y los fuegos artificiales por fuego de verdad. Esto estaba ocurriendo en las Navidades de 1958. Cuando la llegada a Remedios de la Columna insurgente “Ciro Redondo” la que para tomar el pueblo hubo de quemar su ayuntamiento; hecho éste, en mi opinión, innecesario, pues con un poco de paciencia se hubiera salvado aquel edificio colonial que adornaba el centro histórico de nuestra ciudad.
Hoy declarada Monumento Nacional.
Cuando con diez u once años me regalaron mi primera cámara fotográfica ya tuve un instrumento para dejar constancia gráfica de lo que veían mis ojos en la fiestas y creo yo que allí comenzó mi inquietud por conocer todo lo relacionado a esa tradición remediana y por supuesto comencé a amarlas.
De esa siembra que fueron: los anos de investigación, las visitas a viejos parranderos, las conversaciones con el folclorista Pedro Capdevila, con el músico Agustín Jiménez Crespo y la amistad con el conocido escritor Samuel Feijoo, brotó la gran cosecha: Primero el Museo de Las Parrandas; ansiado proyecto de muchas generaciones de remedianos amantes de las costumbres de su pueblo (1980). Más tarde el documental con el mismo título del museo dirigido por Senobio Faget y asesorado por mí y que produjera el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) (1982). Documental premiado en el Festival de Cine de Barcelona España. Y por último el ensayo también del mismo nombre escrito por mí y publicado por la Editorial Letras Cubanas en su colección “Giraldilla”.
Este libro, que saliera a la luz en el año 1988, lo he retomado para esta ocasión, que se cumple un aniversario más de la fundación de nuestro Museo de las Parrandas. Y lo he enriquecido en varios aspectos. Dos de los más importantes son:
-Ampliar el capítulo sobre el Museo.
-Añadir al capítulo de la extensión una resña de las Parrandas en Caibarién y Camajuaní y una historia sobre Las Parrandas en New Jersey y Miami. Para los primero hemos publicado textualmente fragmentos de los libros “Camajuaní Cien años de Parrandas” del escritor Rene Batista Moreno, “Las Parrandas de Caibarién” del también escritor Rogelio Menéndez Gallo y “Las Parrandas Remedianas: su Proyección a los Pueblo de Caibarién y Camajuaní del historiador Lic. Rafael Farto Muñiz. Y para lo de Las Parrandas en los E.U. se utilizó el testimonio de sus protagonistas.
Después de haber estudiado por muchos años este fenómeno cultural festivo he llegado a una sabia conclusión y es este mi mensaje:
Las Parrandas son un hecho cultural muy hermoso donde el pueblo logra expresar sus inquietudes artística, así lo vemos en la originalidad y belleza de los Trabajos de Plaza, Carrozas y Farroles, así como el colorido de sus fuegos artificiales y la contagiosa alegría de su música; esto podemos dar fe los que hemos vivido Las Parrandas y quizás el que lea este libro y se embulle a asistir a nuestras fiestas. Pero muchas tradiciones han tenido todos esos atributos artísticos y sin embargo las ha sepultado el tiempo.
Las Parrandas ya caminan acercándose a la segunda centuria. Y en su recorrido centenario a sufrido el embate, no sólo del tiempo sino de terribles accidentes con su secuela de muerte y mutilación, del oportunismo de algunos dirigentes que la han desangrado lucrando de ella, del abandono y la indiferencia de tiranías que han llegado a suspenderlas. Y sin embargo no han perecido. ¿Por qué?
Las Parrandas son una contienda, una batalla entre dos rivales. Cuando existe rivalidad y competencia ésta en muchas ocasiones genera discordia y a su vez la discordia general rencillas y esta da paso a un mal terrible: el odio. Pero en los parranderos no existe el odio ¿Por qué?
Para todas estas incógnitas hay una respuesta sencilla:
El Parrandero ama a sus Parrandas y ese AMOR es la fuerza poderosa que todo lo puede.
A esa sabia conclusión he llegado y no sólo debemos entenderla sino más bien podríamos aplicarla a nuestra vida diaria.
No por gusto yo he unido en un solo libro la labor de los parranderos dentro de Cuba y fuera de ella. Sencillamente porque es un vivo retrato de la que se puede hacer cuando nuestros corazones están repleto de esa energía que mueve el Universo. No importa la rivalidad, ni la ideología, ni la forma de pensar de cada cual, si hay AMOR no existen las fronteras.
Hoy a 25 años del nacimiento de nuestro Museo felicitamos a todos los Parranderos que a golpe de arte y colorido he impulsado con la fuerza que antes mencioné, ha escrito la historia de nuestra fiesta Mayor. Y estoy convencido que, muy pronto, esa misma energía crearán en el museo una sala dedicada a las parrandas fuera de las fronteras geográfica de nuestro país. Entonces habrá triunfado la Paz y la Armonía entre todos los remedianos, que es decir parranderos y es decir cubanos.
